lunes, 13 de septiembre de 2010

Agua de Tabasco



Ayer fui invitado por un programa de la radio local para hablar sobre mi estado natal: Tabasco. Lo primero que dije fue que, dada la cantidad de recursos hidrológicos del suelo tabasqueño, hablar de mi tierra era hablar de mi agua.

Recordé en ese espacio que una de nuestras mayores glorias literarias, el poeta Carlos Pellicer, escribió unos versos que aprendí cuando cursaba educación primaria y jamás podré olvidarlos:

Agua de Tabasco vengo
y agua de Tabasco voy.
De agua hermosa es mi abolengo;
y es por eso que aquí estoy
dichoso con lo que tengo.

Cuando dios nos da un don: nos da un látigo, sospechaba Truman Capote. La misma agua que ha contribuido a embellecer a mi estado, justamente motejado como El Edén, también nos ahoga, inunda y diezma.

El que las afectaciones continúen presentándose algo nos dice del fracaso del Plan Hídrico. Pero no me cabe duda de que mi patria chica encontrará el modo de sobreponerse a las adversidades, pues es un pueblo ejemplar como ninguno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

mi estimado amigo y paisano que hermosa reflexion de nuestro bello estado yo tube la exepcional aventura de disfrutar con voz, unos de los mas impresionantes paisajes bañado por aguas de Tabasco, el cual sera una experiencia que nunca olvidare llamada "pantanos de centla"