lunes, 29 de junio de 2009

La plagiadora



Personita sabe que leo Reforma; sabe, también, que Guadalupe Loaeza es una colaboradora habitual de ese diario. Armado con esos dos conocimientos se presentó en mi búnker para insinuarme que debería manifestar mi repudio al comentario publicado por Líder, bajo la firma de El Ejecutor , en donde se menciona a la citada como plagiadora.

Personita entornó sus ojos, par de espejos azabache duros cual dos escarabajos de cristal negro, quedándose con un palmo de narices: no solamente no levantaría ninguna queja, le dije, sino que estoy en total acuerdo con El Ejecutor; Guadalupe Loaeza es una adicta inescrupulosa al copy-paste , como lo demostró Guillermo Sheridan.

Cursi militante de la gauche caviar, su pecado no es que escriba sobre las señoras de Polanco o que ella misma lo sea (Sólo un necio le reprocharía a Proust detenerse en el estudio de la clase social a la que perteneció); no, la falta estriba en que lo hace mal. Terenci Moix satirizó a parte de la burgesía de su época en novelas insólitamente divertidas como Garras de Astracán y nadie le juzgó por ocuparse de las frivolidades de los ricos. Pero, si en el catalán sobra talento, en la mexicana escasea.

De Guadalupe Loaeza podemos decir lo que Samuel Johnson dijo del libro de uno de sus contemporáneos: "tiene escritos buenos y originales. Pero lo que tienen de bueno no es original y lo que tienen de original no es bueno."

a.a

No anularé mi voto

Entiendo los motivos de los que se han fastidiado de los partidos y los políticos. Jaime Sánchez Susarrey, en su editorial para Reforma del pasado sábado, enumera las razones del descontento:

Voy a anular mi voto porque me parece inaceptable que el IFE les otorgue este año 3 mil 600 millones de pesos a los partidos políticos. Para los políticos profesionales la crisis no existe y el ajuste del cinturón es una práctica buena para los ciudadanos y las empresas, pero inaplicable a ellos porque trabajan por... la patria. ¿Ok?
Voy anular mi voto porque me parece escandaloso que el Partido Verde (propiedad de la familia González Torres), el Partido del Trabajo (encabezado por un maoísta trácala), Convergencia (negocio de Dante Delgado), Nueva Alianza (feudo de la maestra Gordillo) y el Partido Socialdemócrata reciban este año mil 300 millones de pesos.
Voy a anular mi voto porque estoy harto de escuchar los spots-basura de todos y cada uno de los partidos políticos. La vacuidad y pobreza de esos mensajes contrasta con la pretenciosa definición de los partidos como "organizaciones de interés público". La simulación y la mentira no pueden ser el santo y la seña de nuestra Constitución.
Voy a anular mi voto porque me parece de un cinismo descomunal que quienes ofrecieron "desespotizar" las campañas políticas nos estén bombardeando con 23 millones 400 mil spots. Si la participación el 5 de julio ronda los 30 millones y de esos 4 y medio millones anulan su voto, los electores que sufraguen por los partidos sumarán poco más de 25 millones, esto es, tendríamos, casi, una correlación de un elector por un spot.
Voy a anular mi voto porque el artículo 41 de la Constitución viola el derecho a la información de todos los ciudadanos al impedir el debate y la confrontación de ideas entre partidos y candidatos. La legislación es tan efectiva y sofisticada que el único debate que se estaba gestando entre el PRI y el PAN lo echó abajo el IFE enarbolando el principio de equidad.
Voy a anular mi voto porque el artículo 41 viola el derecho a la libertad de expresión de todos los ciudadanos. Mientras los partidos nos tapizan de basura con spots llenos de promesas vacuas o absurdas -como bajar el precio de la gasolina-, quienes están a favor de la anulación del voto tienen prohibido contratar espacios en radio y televisión para explicar y promover su movimiento. Si esto no es un atentado contra el derecho a la libertad de expresión, entonces qué es.
Voy a anular mi voto porque el IFE se ha convertido en el gran censor de la vida pública y no sólo durante las campañas políticas. Lo mismo censura a López Obrador por autonombrarse "presidente legítimo" que saca del aire un spot del PAN por definir como violentos a los partidos políticos, leales al rayito de esperanza, que tomaron la tribuna del Congreso.
Voy a anular mi voto porque si las cosas continúan como van y los partidos siguen haciendo lo que les venga en gana, pasarán a censurar internet. Ya ha ocurrido con varios spots y el espíritu de la ley lo alienta. El pulpo de la censura debe ser detenido.
Voy a anular mi voto porque el PRI, el PAN y el PRD cometieron un verdadero atraco contra el Instituto Federal Electoral. La decapitación de los consejeros, sin causa que lo justificara, fue un ajuste de cuentas. No les importó vulnerar la autonomía del IFE ni restarle credibilidad. La contrarreforma de 2007 constituye un paso atrás y atenta contra las instituciones y los principios democráticos.
Voy a anular mi voto porque el nombramiento de los nuevos consejeros fue un atraco aún mayor. Todos llevan el sello de un partido, son personajes de medio pelo, y entraron en funciones con una advertencia muy clara: deben abstenerse de lastimar a los partidos, porque de hacerlo correrán la misma suerte que el anterior Consejo Electoral. La espada de Damocles pende sobre la cabeza de cada uno y en especial del consejero presidente, que puede reelegirse. ¿Qué se puede esperar de un árbitro que los partidos pueden emplear y despedir a voluntad?
Voy a anular mi voto porque ni el PAN ni el PRI ni el PRD, para no mencionar al presidente de la República, han hecho un mea culpa. Se niegan a reconocer, primero, que la contrarreforma de 2007 es ya un completo y absoluto fracaso. Segundo, no se hacen cargo de las violaciones flagrantes a la libertad de expresión y de información.
Voy a anular mi voto porque todos los partidos, pero en particular los tres grandes, nos están dando atole con el dedo. Agustín Carstens reconoció hace unas semanas que las finanzas públicas tienen un boquete de 400 mil millones de pesos. Consecuentemente, la primera medida de la nueva legislatura será operar una nueva "reforma fiscal". ¿Cómo? Como siempre: cargándole la mano a los causantes cautivos. Los tres grandes están de acuerdo en lo esencial: viven de nuestros impuestos y no están dispuestos a reducir su tren de vida. Los paganos seremos, como siempre, los ciudadanos.
Voy a anular mi voto porque los partidos han hecho del consenso la piedra de toque de la democracia. El debate y la confrontación de ideas y programas están ausentes. Por eso vimos al presidente de la República festejar una reforma energética, con sello perredista, que no aborda ni resuelve los problemas. En la noche del consenso todos los partidos son pardos. Al final del día, los diputados del PRI o del PAN terminan confundidos con los del PRD.
Voy a anular mi voto porque el fracaso de la contrarreforma del 2007 obligará a una nueva reforma electoral. La agenda de la misma no debe quedar en manos de una clase política mediocre, timorata, irresponsable y baquetona. La anulación del voto puede y debe ser el primer paso de un movimiento ciudadano que presione y obligue a la partidocracia a rectificar. Si el cambio no viene de abajo, no vendrá de ninguna parte.


Al día siguiente, en ese mismo diario, Enrique Krauze opinaba:

Todas las iniciativas cívicas son respetables pero algunas son más respetables que otras. La idea del voto en blanco pertenece a esa segunda categoría. Aunque comprensible por el pobre desempeño de muchos actores individuales y colectivos de nuestra "clase política", el acto, en el fondo, participa de la misma mentalidad dependiente que imperaba en el pasado: antes se esperaba que el Presidente de la República lo hiciera todo; ahora se espera lo mismo de los legisladores, los partidos, los gobernadores y los políticos en general. Nosotros los ciudadanos somos meras víctimas, sólo estamos -en el mejor de los casos- para protestar, y la mejor protesta es una huelga de votos caídos, un gandhismo instantáneo, happening mediático, un acto que dura un minuto y, mágicamente, transforma al país. No es así. La propuesta es desaconsejable, por varias razones:

1) Distorsiona, confunde, devalúa el sentido del voto, ante una mayoría de ciudadanos que lleva poco tiempo de ejercerlo. En la cuenta larga de la historia, han pasado apenas unos minutos desde el nacimiento de nuestra democracia, aunque en realidad hayan pasado poco más de diez años. "México transitó -dice Vargas Llosa- de la dictadura perfecta a la democracia imperfecta". La frase reconoce un progreso que nosotros no valoramos. Todas las democracias son tensas, conflictivas e insatisfactorias. El votante debe aprender a mejorar la democracia, pero la manera de hacerlo es ejerciendo el voto cada vez con mayor inteligencia e información, no denegándolo.
2) Da a entender que no hay opciones políticas. Más allá de los magros resultados de los partidos, sólo el EPR y los abogados de la anulación del voto parecen creer que en México todas las propuestas políticas y todos sus representantes son iguales e igualmente deficientes.
3) Generaliza la naturaleza de la elección. "Para los anulistas -escribe el politólogo Inocencio Reyes Ruiz- no hay la mínima consideración a la diversidad de regiones, estados, municipios y comunidades. Para ellos la elección del próximo 5 de julio es singular, única e indivisible. Es cierto que la renovación de la cámara de diputados es de indudable trascendencia para la vida pública del país, pero no es la única; y para millones de votantes no es la más importante. El 5 de julio hay varias elecciones y muchas votaciones: seis gobernadores, 11 congresos locales, centenas de alcaldes, millares de regidores. Hay municipios gobernados tan atrozmente que la anulación del voto sería la ratificación del poder caciquil. Lo mismo se puede decir de los gobernadores: hay estados donde los ciudadanos, hartos de la arbitrariedad y la corrupción, quieren votar para derrocar al partido postulante. Hay comunidades enteras, en fin, en que votar es asegurar la continuidad de buenos gobiernos".
4) Alienta la antipolítica. Para un curso rápido sobre los estragos de la antipolítica es bueno acercarse al caso venezolano. En los años noventa, el repudio radical e indiscriminado de los partidos por parte de un sector influyente de la sociedad venezolana (en particular de los intelectuales y las figuras mediáticas) provocó la emergencia natural del caudillo que llegó al poder para limpiar esa "miasma", "para salvar al país" y... para quedarse con él a perpetuidad. En las elecciones parlamentarias de Venezuela en 2005, la oposición optó por no competir, lo cual dio un cheque en blanco al régimen chavista. Si un caudillo llega al poder en México, llegará para quedarse. Los votos en blanco o en negro le tendrán sin cuidado.
5) Desalienta la participación ciudadana. Una consecuencia natural de la antipolítica -por esencia negativa, reactiva, pasiva- es la desmovilización. Y esto es lo más grave porque el país sufre un déficit inmenso de participación cívica. Esta participación no puede residir sólo en el acto de votar por un partido o anular, en su caso, un voto. Necesitamos vigilar permanentemente a los partidos y a los representantes populares, como ocurre en cualquier democracia madura. Y necesitamos mucho más: la verdadera participación cívica no es instantánea: es prolongada, constante, fragmentaria, silenciosa, difícil y anónima. Se ejerce de abajo a arriba: en la manzana, la delegación, el municipio, el estado, el país.
Octavio Paz dijo que México se ha visto siempre bajo la imagen histórico-mítica de una pirámide. Desde hace apenas dos décadas trabajamos para desmontar pacíficamente, piedra por piedra, esa pirámide, para construir una plaza pública libre y abierta. El proceso no llevará siglos pero sí años, quizá largos años. Su instrumento específico es el voto, esa sencilla pero imprescindible expresión de la conciencia individual en una democracia. No es aconsejable pervertirlo.


¿Por quién votar? Ya lo expresé en otra ocasión, dependerá de dónde nos encontremos y a qué somos llamados a votar. Los neolaredenses, en ese sentido, la tenemos fácil, pues en la localidad no se votará por renovar la alcaldía o la gubernatura. Votaremos para elegir a un diputado federal. Por ello, la única que pregunta que tenemos que responder al momento de votar es la siguiente: ¿Deseo, con mi voto, respadar o castigar al presidente Calderón?

a.a

jueves, 25 de junio de 2009

Farewell, Farrah



Porque esta lavadora no distingue tejidos, un cáncer de colon terminó con los días de Farrah Fawcett, uno de los rostros emblemáticos de una serie televisa que avivó mi infancia, Los ángeles de Charlie. Viendo a Farrah, a temprana hora, comprendí que la belleza prescinde de argumentos, simplemente se despliega ante nosotros, es un regalo.

a.a

martes, 23 de junio de 2009

Woody se pregunta




En mi último viaje a Monterrey, visito Ghandi. Observo el llanto de mi American Express y ordeno un café. Abro la revista Lee +, doy con un artículo de Peter Gwillin sobre Woody Allen donde Woody se pregunta quién es su público. Leo más:

¿Quién es mi público? Nunca fueron colegialas, no son ni votantes republicanos ni la mayoría de los estadounidenses. Tampoco son intelectuales; podría señalar un montón de ellos que nunca han apoyado mi trabajo.Nunca he ganado una fortuna, siempre he exigido tener un control artístico total de mis películas, y siempre lo he tenido.

De vuelta a Nuevo Laredo entrego a Personita el ejemplar de Temporada de caza para el león negro que con tanto recelo solicitó. Lo pillo fijando una calcomanía en apoyo a Cristabell. Sin abandonar la tarea, me reclama la parquedad con que abordé el mencionado libro en este blog. ¿Por qué no dijiste más?, interroga. "Porque no tenía nada más que agregar", pienso sin decir, no vaya a ser que lo distraiga en tan peligrosa tarea.

Continúa Woody:

Hubo un tipo interesado en financiar una película mía que me escribió diciendo que respetaba todas mis libertades a la hora de trabajar y que estaría dispuesto a darme una cantidad de dinero equis -que se quedaba un tanto corta-, y que lo único que exigía era una sinopis de cinco páginas. Le escribimos un correo electrónico respondiéndole que yo no escribía sinopsis de cinco páginas ni para mí. Ni siquiera de una sola página. Nunca he pasado a quienquiera que haya financiado una película mía más de tres o cuatro líneas afin de aplacar sus temores más elementales: que es en color, que es actual...


Cela suffit.

a.a

lunes, 22 de junio de 2009

Borges, elector



Una arista de los clásicos es su vigencia, sus opiniones nacen en una época determinada pero su validez se prolonga a través de los años. La víspera de las elecciones argentinas de 1983, Roberto Alifano, en aquel entonces su amigo y asistente, platicó con Borges:

A: ¿Por quién va a votar en las próximas elecciones, Borges?
B: Más bien yo diría contra quién voy a votar... Si pudiera, votaría en contra de todos los políticos.
A: Ya veo que no tiene buena opinión de los políticos.
B: No. En primer lugar no son hombres éticos: son hombres que han contraído el hábito de mentir, el hábito de sobornar, el hábito de reir todo el tiempo, el hábito de quedar bien con todo el mundo, el hábito de la popularidad. Yo no sé hasta que punto la profesión de político es honrada... yo no puedo admirar a ningún político... un político debe fingir todo el tiempo, debe sonreír, simular cortesía, debe someterse melancólicamente a los cócteles, a los actos oficiales, a las fechas patrias.
A: ¿No cree que puede haber políticos sinceros?
B: Yo no los conozco. No puedo admirar a personajes que se la pasan retratándose todo el tiempo y simulando cortesía. Los políticos son la forma más detestable de la hipocrecía.

a.a

jueves, 18 de junio de 2009

¿Quién diablos es Juanito?




El mesías López Obrador ha orquestado un nuevo galimatías político. Así resume Sergio Sarmiento, en su editorial de hoy, el batiburillo:

"Lo mejor que tiene el PRD son sus bases y por eso no los he mandado al carajo".

Andrés Manuel López Obrador


Clara se la ponen a los perredistas de Iztapalapa. Su candidato presidencial del 2006, Andrés Manuel López Obrador, los invita a votar para jefe delegacional, pero no por el PRD sino por el candidato del Partido del Trabajo, Rafael Acosta, quien para más confusión es conocido como "Juanito". Sin embargo, no deben votar por él para que gobierne sino para que renuncie después de ganar y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, le pida a la próxima Asamblea Legislativa que designe como jefa delegacional a Clara Brugada, quien ha sido descalificada como candidata por el Tribunal Electoral.

La otra opción para los perredistas de Iztapalapa es votar por Silvia Oliva, designada candidata del PRD por el Tribunal Electoral ante la resistencia del PRD capitalino. Pero como las boletas ya están impresas, en ellas aparecerá Clara como candidata del PRD.

A ver si todo está Clara, digo claro. Un voto por Juanito del PT, que en realidad es Rafael, es un voto por Clara, mientras que un voto por Clara será un voto por Silvia.

Clara no sólo tiene el respaldo de López Obrador -que hace campaña por el PRD en el DF, excepto en Iztapalapa, pero por Convergencia y el PT en el resto del país- sino de René Bejarano, quien ya no es miembro del PRD pero controla la maquinaria electoral del partido en el DF. La respalda también Alejandra Barrales, quien ya no es presidenta del PRD capitalino pero lo sigue controlando. Silvia, a su vez, es esposa de René Arce, ex jefe delegacional y hoy senador, y cuñada de Víctor Hugo Círigo, también ex jefe delegacional. La apoya igualmente Jesús Ortega, presidente nacional del PRD.

En el mitin del 16 de junio López Obrador rechazó los procedimientos antidemocráticos de la "mafia" que conspira en su contra y decidió obtener un respaldo democrático para su plan de apoyo a Clara. Pidió a los participantes un voto a mano alzada y todos aprobaron, sin un solo voto en contra o abstención. Lástima que los simpatizantes de Silvia se perdieron el mitin de Clara.

¿Qué ocurriría si Juanito, perdón Rafael, ganara la elección y quisiera quedarse como jefe delegacional? Andrés Manuel ya ordenó que esto no suceda. Antes de tomar su protesta, le dijo al candidato: "Si ganas, no te la vayas a creer. No es por ti. La propuesta es por Clara Brugada. ¿Te comprometes a renunciar?". El acongojado Juanito contestó: "Sí protesto".

Que una mafia controla todo el sistema electoral lo confirmó la propia Clara, quien reveló que César Nava, ex secretario particular del presidente Felipe Calderón y actualmente candidato a diputado federal por el PAN, convenció u obligó a los magistrados del Tribunal Electoral a votar en contra de ella. ¿Cómo hizo para lograr la unanimidad? Obvio. Es de la mafia.

Interesante que desde una tribuna López Obrador pueda dar instrucciones al jefe de Gobierno del DF para que, una vez que Juanito gane y renuncie, le proponga a la Asamblea que nombre a Clara como jefa delegacional. ¿Seguirá siendo Ebrard empleado de López Obrador? Más interesante es que Andrés Manuel pueda dar órdenes a los miembros de una Asamblea que ni siquiera ha sido electa para que designe a Clara como jefa delegacional.

Iztapalapa no es cualquier cosa. Su población de más de 1.8 millones de habitantes es la mayor de cualquier delegación capitalina y se compara con la de varios estados. Es muy difícil ganar elecciones en el DF sin Iztapalapa. La gran pregunta es si los votantes podrán seguir la Clara instrucción de Andrés Manuel.


Para abundar en lo expuesto por Sarmiento conviene observar estos videos (video 1 y video 2) en donde a las claras se advierte la perturbación mental que aqueja al mesías.

Todo esto a dado tela de donde cortar a Guillermo Sheridan que, como se sabe, trae al peje de la cola. En su Blog parodia el nuevo circo levantado por el bastonero de Macuspana.

De la caterva de impresentables que aparecen en esos videos es notorio que el bobo mayor es el señalado como Juanito. Y, ¿quién diablos es Juanito? Cuando Guadalupe Loaeza escriba la verdadera crónica de los empeños de su "presidente legítimo", a la medida y deseo del pontífice tabasqueño, por su inmolación, Juanito, será algo así como un nuevo niño héroe. Mientras esto ocurre, Reforma indagó sobre el aludido y encontró esto:

Rafael Acosta, candidato a delegado de Iztapalapa por el PT, mejor conocido como Juanito, fue torero... en el Centro Histórico.
Además de militar y haber trabajado en el PRD como operador político de Nueva Izquierda, se ganaba la vida como ambulante en el primer cuadro de la Ciudad, dentro del grupo de la lideresa Alejandra Barrios.
Entre sus anécdotas destaca que cuando llegó a trabajar con Silvia Oliva, su adversaria en Iztapalapa, se presentó como torero. La perredista lo cuestionó dónde había partido plaza, a lo que Juanito contestó: "no, soy torero en el Centro Histórico".
Tiene más de 50 años y asegura que su salida del PRD fue histórica.
"Fue histórico, estuvieron muchos medios ahí", dice.
Añade que la banda que porta en la frente representa "la lucha de Juanito contra el espurio Calderón, la lucha del pueblo contra los millonarios, el apoyo a López Obrador".
Es un hombre que vive solo y que asegura que hace seis años fue víctima de un atentado en el que murió su hijo Luis Acosta, de 23 años. Le quedó una bala en el corazón que en nada le resta salud para ser candidato del PT, pues dice que le fue peor cuando participó en una protesta contra Felipe Calderón.
"Cuando me metí a Palacio (Nacional), me golpearon, me tuvieron que operar del riñón y aparte yo ya llevo dos infartos, pero me siento bien gracias a Dios", afirma.
Juanito está que no se la cree.
En tres años pasó de ser el "Juanito Terremoto" de la Delegación Iztapalapa al "Juanito candidato de Andrés Manuel López Obrador".
Aunque inició su carrera como "operador político territorial" nadamás y nada menos que de Silvia Oliva, la candidata perredista a esa delegación, Rafael Acosta, "Juanito", se ha convertido en su oponente y en la pieza clave para el bloque de corrientes Izquierda Unida, que busca derrotar a sus compañeros de partido de Nueva Izquierda.
De 2003 a 2006, Acosta, mejor conocido como Juanito, candidato del Partido del Trabajo a la Delegación Iztapalapa, trabajó en el módulo de atención ciudadana de la entonces diputada local Silvia Oliva.
Su jefe directo fue Arturo Salazar, hoy funcionario de la Delegación Iztapalapa y entonces coordinador del módulo.
Salazar recuerda que el mote de Juanito le vino a Rafael cuando entrenaba a un equipo de futbol en esa Delegación, en el cual varios de sus jugadores por casualidad se llamaban Juan.
Desde entonces decidió autonombrarse así: "Juanito". Lo hizo público afuera de su casa, en la esquina de César Elpidio y Luis García, Colonia Santa María Aztahuacán Sur, cuyo inmueble se define como propiedad de Juanito, lo mismo hizo con su camioneta y no podía faltar el apodo en su propaganda como candidato a Delegado por el PT.
Juanito se convirtió la noche del martes en el elegido de Andrés Manuel López Obrador para canalizar los votos del PRD hacia el PT, en una estrategia electoral sin precedentes a fin de que Clara Brugada sea la próxima Delegada, después de que Juanito renuncie a ese encargo.
En el plantón postelectoral de Reforma en 2006, Juanito se alejó del equipo de Oliva y del entonces diputado local electo Daniel Salazar, para unirse a las filas de los duros del PRD. Se hizo amigo de Gerardo Fernández Noroña.
Desde entonces, fue común que Juanito apareciera en todos los eventos de ex vocero perredista, igual tirado en el piso que colgado de las rejas del Palacio Nacional. Esos fueron los esfuerzos del antes perredista, hoy connotado petista.
Nadie niega que Juanito es una buena persona, que es luchón y dedicado a lo suyo, que en su colonia lo quieren y reconocen no sólo por los 30 años que lleva de vivir ahí, sino por los eventos que organiza por el Día de las Madres, por el Día del Niño, aunque todos coinciden en que será difícil que pueda ganar la elección.
Pero ayer Acosta aseguró que con el apoyo de López Obrador y Clara Brugada va a ganar la elección por más de 300 mil votos.
En entrevista, reiteró su disposición a renunciar cuando sea candidato electo, para que Brugada pueda ser propuesta como sustituta, como propuso la víspera el tabasqueño y avaló ayer el Jef de Gobierno.
"A lo mejor a la gente que me apoya no les gusta que renuncie, pero yo voy a platicar con ellos", dijo.

Para abundar sobre el tipo de marras, Milenio lo entrevista.

Juanito, continúa Reforma, habla de él en tercera persona:

Rafael Acosta habla en tercera persona de sí mismo y lo hace por su sobrenombre. "Juanito" se sacrifica por el movimiento. "Juanito" ha dado su palabra. "Juanito" no renunciará, pedirá licencia. A "Juanito" le duele ser el sacrificado.
Acosta, candidato del Partido del Trabajo a la delegación Iztapalapa, saltó a los medios el martes cuando Andrés Manuel López Obrador anunció que, para sortear la revocación de la candidatura de Clara Brugada por el Trife, los votos que irían a la perredista se canalicen a "Juanito", quien al ganar renunciará en favor de ésta.
"Bueno, sí duele, pero vale la pena sacrificarse", dice. "(...) si es por nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador, por qué no hacerse a un lado


Resumiendo, Juanito no sacrificará su eventual triunfo porque es un perfecto tarugo. No, lo hará por su inmarcesible amor por México.

a.a

miércoles, 17 de junio de 2009

Rossi y yo

En las doce sesiones al año del Círculo de Lectura que coordino en Nuevo Laredo hay dos fechas fijas: el mes de marzo dedicado a Octavio Paz y el de agosto a Jorge Luis Borges. Es mi modesto, y a caso inadvertido, modo de rendirles homenaje. Por lo demás, cualquiera que haya platicado conmigo de asuntos literarios sabe de la pasión que profeso a la obra de esos dos altos nombres.

Leyendo los renglones con que Cristhoper Domínguez Michael evoca su trato con Alejandro Rossi encuentro un feliz paralalelismo: la importancia que Paz y Borges tuvieron para Rossi. Rossi fue superior a mi en todos los sentidos. Uno de los rasgos de esa superioridad estriba en el trato directo que tuvo con los citados:

Quiero (expresa Domínguez Michael)... mencionar uno de los temas que a Rossi le obsesionaban, el de ser contemporaneo de Borges y de Octavio Paz. No me refiero a lo que ya se sabe, a que Rossi estuvo entre los primeros lectores de Borges ni a que asistió a sus conferencias en el Buenos Aires de los tempranos años 50... Tampoco agregaría yo nada a su conocida condición de haber sido uno de los pocos amigos íntimos de Paz. Más allá del mundo, el siglo: me refiero a la convicción problemática, propiamente filosófica, que para Rossi entrañaba el ser contemporáneo cabal de un par de clásicos (en este caso Borges y Paz) que le exigían (a él y de manera vicaria a su interlocutor), la más cuidadosa de las atenciones. Con ánimo comparativo y con afán de cartógrafo, a Rossi, le obsesionaba, en Borges, la novedad absoluta y, a la vez, el genio del anacronismo, la asociación entre una tradición inventada y la vanguardia como autobiografía. Frente a Borges, aparecía Paz, descifrando, con "el instante moderno", el acertijo horrible del siglo veinte.

Una obra se define por aquello que defiende y aquello a lo que se opone. Contra qué fue escrita la obra de Rossi, se pregunta Domínguez Michael, y a la vez, explora una respuesta: "contra el mediocre que se refugia en la actualidad, contra quien se rodea de presente y duerme en paz".

a.a