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jueves, 24 de marzo de 2011
La virtual alianza
Carlos Marìn la ha llamado alianza de legítimos y espurios. Apenas ayer unos vituperaban contra otros. Ahora (PRD y PAN), pretendiendo evitar el retorno maléfico del PRI a Los Pinos, zanjan sus agravios, redimen sus cuitas y se reconocen entre ellos. Como los perros, se huelen el trasero.
lunes, 21 de febrero de 2011
La licencia de AMLO
Detrás de la “licencia temporal” de AMLO se esconde el caudillo dando patadas de ahogado para presionar e imposibilitar una futura alianza entre el PAN y el PRD en la carrera por la gubernatura del Estado de México. AMLO, “el salvador de la patria”, teme someter a escrutinio entre los mexiquenses la posibilidad de alianza y es que si el resultado indica que el pueblo la solicita, él tendría que honrar ese reclamo y eso, claro, es contrario a sus intereses. Ya lo sabemos, el pueblo manda, siempre y cuando el pueblo mande lo que AMLO quiere que mande.
Aquí se puede leer, completo, un interesante texto sobre este asunto. Reproduzco un fragmento:
Aquí se puede leer, completo, un interesante texto sobre este asunto. Reproduzco un fragmento:
Ningún partido en el mundo puede aceptar que un dirigente pida permiso para separarse, golpear al proyecto y luego regresar como si nada o, más patético aun, como salvador de los principios y la ideología de la agrupación. El cinismo y la desvergüenza son proverbiales.
Si Cuauhtémoc Cárdenas tuvo la visión y el talento para unir a muy diversas izquierdas, Andrés Manuel López Obrador camina en sentido contrario y se ha vuelto en el principal promotor de la división y el encono entre prerredistas. Es verdad que ayudando al PRI se puede asegurar la salida del PAN de la presidencia tras 12 años decepcionantes, pero lo fundamental debería ser construir un escenario en el que la izquierda tenga posibilidad de ganar la elección presidencial. Ojalá que AMLO lo entendiera, pero todo indica que el único interés que lo mueve es el de convertirse, en algún aciago momento de la república, en redentor de la patria, al más puro estilo Santa Anna. Y así, más que factor de cambio, el tabasqueño se ha vuelto un lastre para el estancado y pospuesto cambio democrático
lunes, 14 de febrero de 2011
Al Qaeda & Zetas

1.-Se filtró a los medios, en una comparecencia de la Secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano, su preocupación por una eventual alianza entre Al Qaeda y los Zetas.
2.- El Secretario de Gobernación, Francisco Blake, se pronunció al respecto dejando las palabras de Napolitano en calidad de rumor.
3.- En su novela Santa Evita, Tomás Eloy Martínez, desliza el comentario: “El rumor… es la precaución que toman los hechos antes de convertirse en verdad.”
viernes, 24 de septiembre de 2010
Un flamante diputado

Desde que el PRD respaldara hasta la ignominia los caprichos del mendaz Andrés Manuel López Obrador, ese partido, con habilidad supina, ha conseguido sumar una vergüenza tras otra. De la más reciente da cuenta El Universal:
Julio César Godoy Toscano, considerado la pieza más destacada del proceso contra funcionarios de Michoacán por presuntos nexos con el narcotráfico, burló el cerco montado por la Policía Federal, ingresó al Palacio Legislativo de San Lázaro y rindió protesta como diputado del PRD.Parapetado en su fuero, el valiente diputado Godoy anunció que, ahora sí, enfrentará todas las acusaciones.
Después de 15 meses prófugo, irrumpió en la sesión y de inmediato el presidente de la Mesa Directiva, Jorge Carlos Ramírez Marín, le tomó protesta.
El nuevo diputado, hermano del gobernador de Michoacán, estaba prófugo desde junio de 2009. Aunque ganó la elección en el primer distrito de Michoacán, una suspensión de sus derechos políticos le impidió tomar protesta en septiembre de ese año.
Informes recabados en San Lázaro refieren que Godoy Toscano había ingresado 48 horas antes de que le tomaran protesta y en ese lapso estuvo resguardado en una oficina de la fracción perredista ubicada en el sótano del edificio B de la Cámara de Diputados
miércoles, 18 de agosto de 2010
Bicentenario: Hidalgo y Morelos

Para el historiador Brian Hamnett los procesos independentistas de las dos grandes colonias españolas en América, México y Perú, se dieron de modo distinto porque desde sus orígenes se marcaban las diferencias:
Una diferencia muy significativa fue que la capital del virreinato de la Nueva España era Tenochtitlán, mientras que la capital del virreinato del Perú no fue Cuzco ni Quito sino Lima, una ciudad completamente nueva construida por los españoles para ser la capital de la Conquista, una ciudad cercana al Pacífico con comunicaciones relativamente directas hacia Cádiz, Sevilla y los principales puertos de esa época. Y eso es muy diferente, porque toda la herencia indígena en la Nueva España estaba alrededor de la capital, mientras que en el virreinato del Perú imperaba una polarización entre el Cuzco con su herencia incaica y la nueva ciudad, casi marítima, de Lima, el Callao.
Por lo que toca al inicio de la gesta mexicana (en la misma entrevista publicada por Letras Libres) destaca la importancia de Hidalgo y Morelos:
Hidalgo, Morelos y los jefes iniciales de la insurgencia tenían sentimientos más bien que raíces, sentimientos hacia la gente ordinaria, y ello es explicable también porque México había entrado en una crisis económica y social profunda. Más allá del grito de Dolores en 1810, el país padecía una dislocación en la producción minera, crisis en las haciendas, alza de precios, escasez de comestibles básicos... Sacerdotes de parroquia como Hidalgo y Morelos eran bien conscientes de ello, a pesar de sus propósitos políticos mayores, y ese no fue exactamente el caso de los caudillos de la insurrección en América del Sur.
Hidalgo abolió la esclavitud en Guadalajara. Sin embargo, hay que distinguir a México de, por ejemplo, Venezuela: México no era un país de esclavos y por lo mismo podía abolir la esclavitud sin demasiados problemas. Pero más importante es quizá la declaración de Morelos en Aguacatillo, en Tierra Caliente, a fines de 1810, aboliendo las diferencias de casta preservadas en el sistema jurídico y legal de la colonia. Estaban minando todo el edificio jurídico de la colonia española, negando la distinción oficial de castas, etnias, razas, corporaciones, cuerpos, la diferencia entre repúblicas de indios y el resto de la población.
***
Sin abandonar las sotanas, pero un contexto anacrónico, aquí una nota sobre la querella entre Marcelo Ebrad y Sandoval Iniguez.
martes, 17 de agosto de 2010
Las tareas del robot
Hace unos días daba cuenta aquí del robot mexicano Mexone. Don Guillermo Sheridan, quien sigue muy de cerca el asunto, nos habla de las habilidades esperadas del humanoide azteca:
¿Qué destino aguarda a Mexone, paracleto de la robótica humanoide? Dentro de unos meses deberá estar terminado y mostrar públicamente sus habilidades. Por lo pronto, Mexone podrá -dice el jefe del proyecto, Eduardo Bayro- caminar, sentarse, mover la cabeza, reconocer objetos, entablar conversaciones sencillas, cambiar de posición, enfocar, percibir su ambiente, evitar obstáculos, y reconocer personas, para entablar un diálogo básico. De quitarse lo de “evitar obstáculos”, y de agregarse “cobrar y viajar”, Mexone haría todo lo que hace un diputado, y lo haría mejor, sin duda.
viernes, 6 de agosto de 2010
Polibio, hoy

Ocurre que no vemos con claridad, en los distintos ámbitos: federal, estatal, municipal, hacia a dónde apuntan las iniciativas de nuestras autoridades; llámense ejecutivas, legislativas y judiciales.
No hay originalidad en el desorden que se observa; me vengo a enterar por la columna de hoy de Héctor Aguilar Camín, para Milenio, que ya Polibio (historiador griego nacido en 200 A. C.) advertía esos vicios en su sociedad:
Al pueblo ateniense le ocurre siempre lo que a una nave sin capitán. En efecto: en las naves, mientras los marineros se incitan a no promover discordias y a obedecer al piloto, ya sea por el miedo que les infunda el estado de la mar o la proximidad del enemigo, todo el mundo cumple su deber estupendamente; pero, cuando toman confianza y empiezan a desdeñar a los que ejercen el mando y a disputar defendiendo opiniones contrapuestas, en tal caso unos marineros prefieren proseguir la navegación, otros instan al piloto a que fondee la nave, otros pretenden desplegar las velas, otros quieren impedirlo a brazo partido y les mandan dejarlas. El espectáculo es vergonzoso para los que lo contemplan desde fuera, por las diferencias y disputas surgidas entre los marineros, que además convierten en arriesgada la navegación para todos. Más de una vez, navegantes que han superado los mares más vastos y los temporales más formidables naufragan cerca de la costa o en la misma bocana del puerto. Esto es lo que con frecuencia ha sucedido al estado ateniense: después de haber vencido las más grandes y terribles peripecias por la bravura del pueblo y la de sus jefes, en los intervalos pacíficos se ha hundido, al azar, incomprensiblemente.
De seguir acéfala nuestra nave y sin un puerto claro al cual llegar, sólo la veremos navegar y navegar, a merced de tormentas y naufragios; a merced, no menos grave, de nosotros mismos.
jueves, 15 de julio de 2010
Fernando Gómez Mont

Con la salida de la Secretaría de Gobernación de Fernando Gómez Mont un par de reflexiones despuntan.
Aunque muy escasos, sí es posible pensar en políticos ajenos al rebaño borreguil que bala en la dirección que se le indique. La alianza PAN-PRD, calificada en los medios de comunicación como contranatura, fue pensada sin otra finalidad que la de quitar al PRI de los gobiernos estatales en donde se llevó a cabo; dejando de un lado la descalificación permanente del partido del sol azteca a las políticas y figura del Ejecutivo y la imposibilidad de que esa alianza se traduzca en acciones consensuadas de gobierno.
El panista Gómez Mont fue el primero en repudiarla. Con ella, su partido, Acción Nacional, deshonraba un acuerdo previo con el PRI, el cual había tenido por garantía la palabra del ahora ex secretario, en los términos de que ese tipo de alianzas no serían llevadas a cabo.
En esa coyuntura Gómez Mont hizo lo que haría quien antepone el honor personal al cálculo político: primero renunció a su partido y finalmente abandona la Secretaría de Gobernación.
Envío: Sr. Gómez Mont, se le recordará con respeto.
lunes, 29 de junio de 2009
No anularé mi voto
Entiendo los motivos de los que se han fastidiado de los partidos y los políticos. Jaime Sánchez Susarrey, en su editorial para Reforma del pasado sábado, enumera las razones del descontento:
Al día siguiente, en ese mismo diario, Enrique Krauze opinaba:
¿Por quién votar? Ya lo expresé en otra ocasión, dependerá de dónde nos encontremos y a qué somos llamados a votar. Los neolaredenses, en ese sentido, la tenemos fácil, pues en la localidad no se votará por renovar la alcaldía o la gubernatura. Votaremos para elegir a un diputado federal. Por ello, la única que pregunta que tenemos que responder al momento de votar es la siguiente: ¿Deseo, con mi voto, respadar o castigar al presidente Calderón?
a.a
Voy a anular mi voto porque me parece inaceptable que el IFE les otorgue este año 3 mil 600 millones de pesos a los partidos políticos. Para los políticos profesionales la crisis no existe y el ajuste del cinturón es una práctica buena para los ciudadanos y las empresas, pero inaplicable a ellos porque trabajan por... la patria. ¿Ok?
Voy anular mi voto porque me parece escandaloso que el Partido Verde (propiedad de la familia González Torres), el Partido del Trabajo (encabezado por un maoísta trácala), Convergencia (negocio de Dante Delgado), Nueva Alianza (feudo de la maestra Gordillo) y el Partido Socialdemócrata reciban este año mil 300 millones de pesos.
Voy a anular mi voto porque estoy harto de escuchar los spots-basura de todos y cada uno de los partidos políticos. La vacuidad y pobreza de esos mensajes contrasta con la pretenciosa definición de los partidos como "organizaciones de interés público". La simulación y la mentira no pueden ser el santo y la seña de nuestra Constitución.
Voy a anular mi voto porque me parece de un cinismo descomunal que quienes ofrecieron "desespotizar" las campañas políticas nos estén bombardeando con 23 millones 400 mil spots. Si la participación el 5 de julio ronda los 30 millones y de esos 4 y medio millones anulan su voto, los electores que sufraguen por los partidos sumarán poco más de 25 millones, esto es, tendríamos, casi, una correlación de un elector por un spot.
Voy a anular mi voto porque el artículo 41 de la Constitución viola el derecho a la información de todos los ciudadanos al impedir el debate y la confrontación de ideas entre partidos y candidatos. La legislación es tan efectiva y sofisticada que el único debate que se estaba gestando entre el PRI y el PAN lo echó abajo el IFE enarbolando el principio de equidad.
Voy a anular mi voto porque el artículo 41 viola el derecho a la libertad de expresión de todos los ciudadanos. Mientras los partidos nos tapizan de basura con spots llenos de promesas vacuas o absurdas -como bajar el precio de la gasolina-, quienes están a favor de la anulación del voto tienen prohibido contratar espacios en radio y televisión para explicar y promover su movimiento. Si esto no es un atentado contra el derecho a la libertad de expresión, entonces qué es.
Voy a anular mi voto porque el IFE se ha convertido en el gran censor de la vida pública y no sólo durante las campañas políticas. Lo mismo censura a López Obrador por autonombrarse "presidente legítimo" que saca del aire un spot del PAN por definir como violentos a los partidos políticos, leales al rayito de esperanza, que tomaron la tribuna del Congreso.
Voy a anular mi voto porque si las cosas continúan como van y los partidos siguen haciendo lo que les venga en gana, pasarán a censurar internet. Ya ha ocurrido con varios spots y el espíritu de la ley lo alienta. El pulpo de la censura debe ser detenido.
Voy a anular mi voto porque el PRI, el PAN y el PRD cometieron un verdadero atraco contra el Instituto Federal Electoral. La decapitación de los consejeros, sin causa que lo justificara, fue un ajuste de cuentas. No les importó vulnerar la autonomía del IFE ni restarle credibilidad. La contrarreforma de 2007 constituye un paso atrás y atenta contra las instituciones y los principios democráticos.
Voy a anular mi voto porque el nombramiento de los nuevos consejeros fue un atraco aún mayor. Todos llevan el sello de un partido, son personajes de medio pelo, y entraron en funciones con una advertencia muy clara: deben abstenerse de lastimar a los partidos, porque de hacerlo correrán la misma suerte que el anterior Consejo Electoral. La espada de Damocles pende sobre la cabeza de cada uno y en especial del consejero presidente, que puede reelegirse. ¿Qué se puede esperar de un árbitro que los partidos pueden emplear y despedir a voluntad?
Voy a anular mi voto porque ni el PAN ni el PRI ni el PRD, para no mencionar al presidente de la República, han hecho un mea culpa. Se niegan a reconocer, primero, que la contrarreforma de 2007 es ya un completo y absoluto fracaso. Segundo, no se hacen cargo de las violaciones flagrantes a la libertad de expresión y de información.
Voy a anular mi voto porque todos los partidos, pero en particular los tres grandes, nos están dando atole con el dedo. Agustín Carstens reconoció hace unas semanas que las finanzas públicas tienen un boquete de 400 mil millones de pesos. Consecuentemente, la primera medida de la nueva legislatura será operar una nueva "reforma fiscal". ¿Cómo? Como siempre: cargándole la mano a los causantes cautivos. Los tres grandes están de acuerdo en lo esencial: viven de nuestros impuestos y no están dispuestos a reducir su tren de vida. Los paganos seremos, como siempre, los ciudadanos.
Voy a anular mi voto porque los partidos han hecho del consenso la piedra de toque de la democracia. El debate y la confrontación de ideas y programas están ausentes. Por eso vimos al presidente de la República festejar una reforma energética, con sello perredista, que no aborda ni resuelve los problemas. En la noche del consenso todos los partidos son pardos. Al final del día, los diputados del PRI o del PAN terminan confundidos con los del PRD.
Voy a anular mi voto porque el fracaso de la contrarreforma del 2007 obligará a una nueva reforma electoral. La agenda de la misma no debe quedar en manos de una clase política mediocre, timorata, irresponsable y baquetona. La anulación del voto puede y debe ser el primer paso de un movimiento ciudadano que presione y obligue a la partidocracia a rectificar. Si el cambio no viene de abajo, no vendrá de ninguna parte.
Al día siguiente, en ese mismo diario, Enrique Krauze opinaba:
Todas las iniciativas cívicas son respetables pero algunas son más respetables que otras. La idea del voto en blanco pertenece a esa segunda categoría. Aunque comprensible por el pobre desempeño de muchos actores individuales y colectivos de nuestra "clase política", el acto, en el fondo, participa de la misma mentalidad dependiente que imperaba en el pasado: antes se esperaba que el Presidente de la República lo hiciera todo; ahora se espera lo mismo de los legisladores, los partidos, los gobernadores y los políticos en general. Nosotros los ciudadanos somos meras víctimas, sólo estamos -en el mejor de los casos- para protestar, y la mejor protesta es una huelga de votos caídos, un gandhismo instantáneo, happening mediático, un acto que dura un minuto y, mágicamente, transforma al país. No es así. La propuesta es desaconsejable, por varias razones:
1) Distorsiona, confunde, devalúa el sentido del voto, ante una mayoría de ciudadanos que lleva poco tiempo de ejercerlo. En la cuenta larga de la historia, han pasado apenas unos minutos desde el nacimiento de nuestra democracia, aunque en realidad hayan pasado poco más de diez años. "México transitó -dice Vargas Llosa- de la dictadura perfecta a la democracia imperfecta". La frase reconoce un progreso que nosotros no valoramos. Todas las democracias son tensas, conflictivas e insatisfactorias. El votante debe aprender a mejorar la democracia, pero la manera de hacerlo es ejerciendo el voto cada vez con mayor inteligencia e información, no denegándolo.
2) Da a entender que no hay opciones políticas. Más allá de los magros resultados de los partidos, sólo el EPR y los abogados de la anulación del voto parecen creer que en México todas las propuestas políticas y todos sus representantes son iguales e igualmente deficientes.
3) Generaliza la naturaleza de la elección. "Para los anulistas -escribe el politólogo Inocencio Reyes Ruiz- no hay la mínima consideración a la diversidad de regiones, estados, municipios y comunidades. Para ellos la elección del próximo 5 de julio es singular, única e indivisible. Es cierto que la renovación de la cámara de diputados es de indudable trascendencia para la vida pública del país, pero no es la única; y para millones de votantes no es la más importante. El 5 de julio hay varias elecciones y muchas votaciones: seis gobernadores, 11 congresos locales, centenas de alcaldes, millares de regidores. Hay municipios gobernados tan atrozmente que la anulación del voto sería la ratificación del poder caciquil. Lo mismo se puede decir de los gobernadores: hay estados donde los ciudadanos, hartos de la arbitrariedad y la corrupción, quieren votar para derrocar al partido postulante. Hay comunidades enteras, en fin, en que votar es asegurar la continuidad de buenos gobiernos".
4) Alienta la antipolítica. Para un curso rápido sobre los estragos de la antipolítica es bueno acercarse al caso venezolano. En los años noventa, el repudio radical e indiscriminado de los partidos por parte de un sector influyente de la sociedad venezolana (en particular de los intelectuales y las figuras mediáticas) provocó la emergencia natural del caudillo que llegó al poder para limpiar esa "miasma", "para salvar al país" y... para quedarse con él a perpetuidad. En las elecciones parlamentarias de Venezuela en 2005, la oposición optó por no competir, lo cual dio un cheque en blanco al régimen chavista. Si un caudillo llega al poder en México, llegará para quedarse. Los votos en blanco o en negro le tendrán sin cuidado.
5) Desalienta la participación ciudadana. Una consecuencia natural de la antipolítica -por esencia negativa, reactiva, pasiva- es la desmovilización. Y esto es lo más grave porque el país sufre un déficit inmenso de participación cívica. Esta participación no puede residir sólo en el acto de votar por un partido o anular, en su caso, un voto. Necesitamos vigilar permanentemente a los partidos y a los representantes populares, como ocurre en cualquier democracia madura. Y necesitamos mucho más: la verdadera participación cívica no es instantánea: es prolongada, constante, fragmentaria, silenciosa, difícil y anónima. Se ejerce de abajo a arriba: en la manzana, la delegación, el municipio, el estado, el país.
Octavio Paz dijo que México se ha visto siempre bajo la imagen histórico-mítica de una pirámide. Desde hace apenas dos décadas trabajamos para desmontar pacíficamente, piedra por piedra, esa pirámide, para construir una plaza pública libre y abierta. El proceso no llevará siglos pero sí años, quizá largos años. Su instrumento específico es el voto, esa sencilla pero imprescindible expresión de la conciencia individual en una democracia. No es aconsejable pervertirlo.
¿Por quién votar? Ya lo expresé en otra ocasión, dependerá de dónde nos encontremos y a qué somos llamados a votar. Los neolaredenses, en ese sentido, la tenemos fácil, pues en la localidad no se votará por renovar la alcaldía o la gubernatura. Votaremos para elegir a un diputado federal. Por ello, la única que pregunta que tenemos que responder al momento de votar es la siguiente: ¿Deseo, con mi voto, respadar o castigar al presidente Calderón?
a.a
jueves, 18 de junio de 2009
¿Quién diablos es Juanito?

El mesías López Obrador ha orquestado un nuevo galimatías político. Así resume Sergio Sarmiento, en su editorial de hoy, el batiburillo:
"Lo mejor que tiene el PRD son sus bases y por eso no los he mandado al carajo".
Andrés Manuel López Obrador
Clara se la ponen a los perredistas de Iztapalapa. Su candidato presidencial del 2006, Andrés Manuel López Obrador, los invita a votar para jefe delegacional, pero no por el PRD sino por el candidato del Partido del Trabajo, Rafael Acosta, quien para más confusión es conocido como "Juanito". Sin embargo, no deben votar por él para que gobierne sino para que renuncie después de ganar y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, le pida a la próxima Asamblea Legislativa que designe como jefa delegacional a Clara Brugada, quien ha sido descalificada como candidata por el Tribunal Electoral.
La otra opción para los perredistas de Iztapalapa es votar por Silvia Oliva, designada candidata del PRD por el Tribunal Electoral ante la resistencia del PRD capitalino. Pero como las boletas ya están impresas, en ellas aparecerá Clara como candidata del PRD.
A ver si todo está Clara, digo claro. Un voto por Juanito del PT, que en realidad es Rafael, es un voto por Clara, mientras que un voto por Clara será un voto por Silvia.
Clara no sólo tiene el respaldo de López Obrador -que hace campaña por el PRD en el DF, excepto en Iztapalapa, pero por Convergencia y el PT en el resto del país- sino de René Bejarano, quien ya no es miembro del PRD pero controla la maquinaria electoral del partido en el DF. La respalda también Alejandra Barrales, quien ya no es presidenta del PRD capitalino pero lo sigue controlando. Silvia, a su vez, es esposa de René Arce, ex jefe delegacional y hoy senador, y cuñada de Víctor Hugo Círigo, también ex jefe delegacional. La apoya igualmente Jesús Ortega, presidente nacional del PRD.
En el mitin del 16 de junio López Obrador rechazó los procedimientos antidemocráticos de la "mafia" que conspira en su contra y decidió obtener un respaldo democrático para su plan de apoyo a Clara. Pidió a los participantes un voto a mano alzada y todos aprobaron, sin un solo voto en contra o abstención. Lástima que los simpatizantes de Silvia se perdieron el mitin de Clara.
¿Qué ocurriría si Juanito, perdón Rafael, ganara la elección y quisiera quedarse como jefe delegacional? Andrés Manuel ya ordenó que esto no suceda. Antes de tomar su protesta, le dijo al candidato: "Si ganas, no te la vayas a creer. No es por ti. La propuesta es por Clara Brugada. ¿Te comprometes a renunciar?". El acongojado Juanito contestó: "Sí protesto".
Que una mafia controla todo el sistema electoral lo confirmó la propia Clara, quien reveló que César Nava, ex secretario particular del presidente Felipe Calderón y actualmente candidato a diputado federal por el PAN, convenció u obligó a los magistrados del Tribunal Electoral a votar en contra de ella. ¿Cómo hizo para lograr la unanimidad? Obvio. Es de la mafia.
Interesante que desde una tribuna López Obrador pueda dar instrucciones al jefe de Gobierno del DF para que, una vez que Juanito gane y renuncie, le proponga a la Asamblea que nombre a Clara como jefa delegacional. ¿Seguirá siendo Ebrard empleado de López Obrador? Más interesante es que Andrés Manuel pueda dar órdenes a los miembros de una Asamblea que ni siquiera ha sido electa para que designe a Clara como jefa delegacional.
Iztapalapa no es cualquier cosa. Su población de más de 1.8 millones de habitantes es la mayor de cualquier delegación capitalina y se compara con la de varios estados. Es muy difícil ganar elecciones en el DF sin Iztapalapa. La gran pregunta es si los votantes podrán seguir la Clara instrucción de Andrés Manuel.
Para abundar en lo expuesto por Sarmiento conviene observar estos videos (video 1 y video 2) en donde a las claras se advierte la perturbación mental que aqueja al mesías.
Todo esto a dado tela de donde cortar a Guillermo Sheridan que, como se sabe, trae al peje de la cola. En su Blog parodia el nuevo circo levantado por el bastonero de Macuspana.
De la caterva de impresentables que aparecen en esos videos es notorio que el bobo mayor es el señalado como Juanito. Y, ¿quién diablos es Juanito? Cuando Guadalupe Loaeza escriba la verdadera crónica de los empeños de su "presidente legítimo", a la medida y deseo del pontífice tabasqueño, por su inmolación, Juanito, será algo así como un nuevo niño héroe. Mientras esto ocurre, Reforma indagó sobre el aludido y encontró esto:
Rafael Acosta, candidato a delegado de Iztapalapa por el PT, mejor conocido como Juanito, fue torero... en el Centro Histórico.
Además de militar y haber trabajado en el PRD como operador político de Nueva Izquierda, se ganaba la vida como ambulante en el primer cuadro de la Ciudad, dentro del grupo de la lideresa Alejandra Barrios.
Entre sus anécdotas destaca que cuando llegó a trabajar con Silvia Oliva, su adversaria en Iztapalapa, se presentó como torero. La perredista lo cuestionó dónde había partido plaza, a lo que Juanito contestó: "no, soy torero en el Centro Histórico".
Tiene más de 50 años y asegura que su salida del PRD fue histórica.
"Fue histórico, estuvieron muchos medios ahí", dice.
Añade que la banda que porta en la frente representa "la lucha de Juanito contra el espurio Calderón, la lucha del pueblo contra los millonarios, el apoyo a López Obrador".
Es un hombre que vive solo y que asegura que hace seis años fue víctima de un atentado en el que murió su hijo Luis Acosta, de 23 años. Le quedó una bala en el corazón que en nada le resta salud para ser candidato del PT, pues dice que le fue peor cuando participó en una protesta contra Felipe Calderón.
"Cuando me metí a Palacio (Nacional), me golpearon, me tuvieron que operar del riñón y aparte yo ya llevo dos infartos, pero me siento bien gracias a Dios", afirma.
Juanito está que no se la cree.
En tres años pasó de ser el "Juanito Terremoto" de la Delegación Iztapalapa al "Juanito candidato de Andrés Manuel López Obrador".
Aunque inició su carrera como "operador político territorial" nadamás y nada menos que de Silvia Oliva, la candidata perredista a esa delegación, Rafael Acosta, "Juanito", se ha convertido en su oponente y en la pieza clave para el bloque de corrientes Izquierda Unida, que busca derrotar a sus compañeros de partido de Nueva Izquierda.
De 2003 a 2006, Acosta, mejor conocido como Juanito, candidato del Partido del Trabajo a la Delegación Iztapalapa, trabajó en el módulo de atención ciudadana de la entonces diputada local Silvia Oliva.
Su jefe directo fue Arturo Salazar, hoy funcionario de la Delegación Iztapalapa y entonces coordinador del módulo.
Salazar recuerda que el mote de Juanito le vino a Rafael cuando entrenaba a un equipo de futbol en esa Delegación, en el cual varios de sus jugadores por casualidad se llamaban Juan.
Desde entonces decidió autonombrarse así: "Juanito". Lo hizo público afuera de su casa, en la esquina de César Elpidio y Luis García, Colonia Santa María Aztahuacán Sur, cuyo inmueble se define como propiedad de Juanito, lo mismo hizo con su camioneta y no podía faltar el apodo en su propaganda como candidato a Delegado por el PT.
Juanito se convirtió la noche del martes en el elegido de Andrés Manuel López Obrador para canalizar los votos del PRD hacia el PT, en una estrategia electoral sin precedentes a fin de que Clara Brugada sea la próxima Delegada, después de que Juanito renuncie a ese encargo.
En el plantón postelectoral de Reforma en 2006, Juanito se alejó del equipo de Oliva y del entonces diputado local electo Daniel Salazar, para unirse a las filas de los duros del PRD. Se hizo amigo de Gerardo Fernández Noroña.
Desde entonces, fue común que Juanito apareciera en todos los eventos de ex vocero perredista, igual tirado en el piso que colgado de las rejas del Palacio Nacional. Esos fueron los esfuerzos del antes perredista, hoy connotado petista.
Nadie niega que Juanito es una buena persona, que es luchón y dedicado a lo suyo, que en su colonia lo quieren y reconocen no sólo por los 30 años que lleva de vivir ahí, sino por los eventos que organiza por el Día de las Madres, por el Día del Niño, aunque todos coinciden en que será difícil que pueda ganar la elección.
Pero ayer Acosta aseguró que con el apoyo de López Obrador y Clara Brugada va a ganar la elección por más de 300 mil votos.
En entrevista, reiteró su disposición a renunciar cuando sea candidato electo, para que Brugada pueda ser propuesta como sustituta, como propuso la víspera el tabasqueño y avaló ayer el Jef de Gobierno.
"A lo mejor a la gente que me apoya no les gusta que renuncie, pero yo voy a platicar con ellos", dijo.
Para abundar sobre el tipo de marras, Milenio lo entrevista.
Juanito, continúa Reforma, habla de él en tercera persona:
Rafael Acosta habla en tercera persona de sí mismo y lo hace por su sobrenombre. "Juanito" se sacrifica por el movimiento. "Juanito" ha dado su palabra. "Juanito" no renunciará, pedirá licencia. A "Juanito" le duele ser el sacrificado.
Acosta, candidato del Partido del Trabajo a la delegación Iztapalapa, saltó a los medios el martes cuando Andrés Manuel López Obrador anunció que, para sortear la revocación de la candidatura de Clara Brugada por el Trife, los votos que irían a la perredista se canalicen a "Juanito", quien al ganar renunciará en favor de ésta.
"Bueno, sí duele, pero vale la pena sacrificarse", dice. "(...) si es por nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador, por qué no hacerse a un lado
Resumiendo, Juanito no sacrificará su eventual triunfo porque es un perfecto tarugo. No, lo hará por su inmarcesible amor por México.
a.a
viernes, 5 de junio de 2009
El resistente selectivo

Es inelegante hablar mal de los difuntos: de mortuis nil nisi bene; pero también es sabido que el que calla otorga. Mario Benedetti no fue ni con mucho el gran escritor que sus adoradores suponen; más grave, no fue el tenaz resistente a las dictaduras en que lo están erigiendo. Fue un resistente, correcto; pero un resistente selectivo como nos lo recuerda Fernando Savater:
Sin duda, el escritor fue militante contra la dictatorial junta militar de Uruguay y padeció persecución y exilio por ello. Pero por el contrario apoyó con entusiasmo a la mucha más longeva dictadura de Cuba, tomó posición contra Heberto Padilla en el inicuo proceso inquisiorial contra éste (que abrió los ojos a muchos intelectuales sobre la catadura del régimen de Castro), tildó de «homosexuales» a los disidentes de la isla -por lo visto ser homosexual le parecía un delito punible, como a las autoridades cubanas- y no perdió ocasión de ensalzar y apoyar al régimen soviético hasta el último día. Cuando a finales de los años ochenta del pasado siglo celebramos en Valencia un Congreso de Escritores por la Libertad, conmemorando el que medio siglo antes tuvo lugar en la misma ciudad durante la guerra civil, lo denunció como una maniobra de la CIA porque en él se dio la palabra a disidentes de las felizmente moribundas dictaduras comunistas que contaron lo que habían padecido en ellas... sufrimientos y abusos que él, también víctima de una dictadura, hubiera debido comprender mejor que nadie.
No digo que Mario Benedetti no fuera un «resistente»: pero fue un resistente. selectivo. Y me parece preocupante que algunos esgriman su nombre como emblema de resistencia, mientras que los de un Czeslaw Milosz, Soljenitszin, Jan Patocka o los disidentes cubanos, algunos aún encarcelados por delitos de opinión -que resistieron a las dictaduras de las que fue apologeta y cómplice Benedetti- son mirados con recelo o permanecen en el olvido. A veces parece que cierta izquierda se porta con sus intelectuales como muchos jerarcas de la Iglesia católica con los curas pederastas: encubriendo o minimizando sus fechorías.
Ese doble rasero de Benedetti es imposible dejar de señarlo, como lo hizo, entre nosotros, Cristhoper Domínguez Michael:
Era del todo previsible que con la muerte de Mario Benedetti, a sus 88 años en Montevideo, se expandiese un agudo brote epidémico de cursilería. No podía ser de otra manera, pues fue Benedetti el creador, junto con los músicos que lo popularizaron, de un cancionero llamado a persistir en la memoria de sus miles y miles de lectores y oyentes, un público que asociaba su nombre a los viejos valores cristianos del amor y de la solidaridad que el escritor uruguayo renovó al envolverlos en el aroma de la informalidad, el coloquialismo, la vida cotidiana y la lucha revolucionaria.
...
A su oferta no le faltaría, después, casi nada para monopolizar el sentimentalismo de su tiempo: ni el patrocinio de la nueva iglesia que oficiaba en La Habana, ni la avidez simoniaca de quienes encontraron una mina de oro en esa feligresía, ni los mártires apropiados, desde Ernesto Guevara a Roque Dalton. Alimentó Benedetti, además, a la religión revolucionaria sin los escrúpulos de conciencia que sufrieron otros escritores de izquierda, a la vez más cínicos y más sofisticados que él, como Pablo Neruda o Gabriel García Márquez.
Leer a Benedetti y pensar en lo que él significó no deja de ser un trago muy amargo, pasarse una película en verdad siniestra: la de la destrucción de la democracia uruguaya, iniciada por los guerrilleros tupamaros y concluida con los abominables crímenes de la dictadura. Con la complicidad de los gobiernos de Washington, los regímenes militares se adueñaron del continente y la historia confirmó el horror pánico que un intelectual como Benedetti, educado por Rodó y su arielismo, tenía por los Estados Unidos.
...
Los biógrafos de Benedetti hacen algunos esfuerzos (no muchos, ciertamente) por disminuir la agradecida servidumbre que caracterizó al escritor uruguayo frente a Fidel Castro y su dictadura, sin mayores estremecimientos, de principio a fin, desde fines de los años 60 hasta los fusilamientos de 2003 y a través del caso Padilla que a Benedetti no lo movió un centímetro. Aquí y allá, sin demasiada convicción, se presenta a un Benedetti áulico recomendándole al dictador que mejore la prensa de La Habana o en pose victorhugoliana desaconsejando, universalmente, la pena de muerte.
Es probable que las páginas más trascendentales de Benedetti no sean sus descripciones de la vida burocrática o sus canciones de amor y desamor, sino aquellas en que retrata la tortura y su horror moral, como ocurre con Pedro y el capitán (1979), su obra de teatro. Es trágico que la validez moral de esa denuncia quede viciada de origen, en su dimensión universal, al confrontarse con la aquiescencia rutinaria de Benedetti ante los crímenes de esa otra tiranía de la que fue huésped frecuente y alto funcionario cultural. A Benedetti le gustaba mucho citar (y a sus biógrafos les gusta repetir, con él y quizá a manera de fianza, la citación) el poema en que Octavio Paz habla de "los otros que me dan plena existencia". Francamente, es dudoso que a Benedetti le hayan interesado "los otros". Amó a los suyos y se felicitó de que fuesen una multitud, una calurosa muchedumbre. A ellos, los confortó con el sentimentalismo que se requiere, a veces, para no pensar
Queda demostrada la catadura moral de Benedetti (en la foto: homenajeado por Chávez). Por lo que toca a su valor literario, no me parece, como ya dije, un autor imprescindible; pero esto último es cuestión de gusto. Habrá quien piense que Benedetti es fundamental en la literatura, pues que lo lea y con su pan se lo coma.
a.a
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miércoles, 3 de junio de 2009
Siete indicadores

Porque la política es de suyo importante como para dejarla en las exclusivas manos de los políticos; leamos lo que Jaime Sánchez Susarrey publicó en Reforma:
(16-May-2009).-
No hay debate. La spotización de la política se resume en una cifra: 23 millones 400 mil spots del IFE y los partidos hasta principios de julio. Los mensajes son superfluos y anodinos. Ya se sabe que prometer no empobrece. Tampoco hay críticas ni denuncias. La Constitución lo prohíbe. Los consejeros del IFE y el Tribunal Electoral se han convertido en pequeños torquemadas. La censura se quiere hacer extensiva hasta en internet. Ni en los peores tiempos del priismo vimos semejantes excesos.
¿Cómo orientar entonces el voto? ¿Qué hay que tomar en cuenta para optar por alguno de los partidos? Enlisto a continuación siete indicadores.
1. ¿Qué proponen los partidos en materia fiscal? Respuesta: no lo precisan. Sin embargo, es un hecho que después del 5 de julio los diputados electos efectuarán una "nueva reforma fiscal". La caída de los ingresos petroleros no deja otra opción. Quedarán atrás las promesas de campaña y se le volverá a cargar la mano a los causantes cautivos, como se hizo en la anterior reforma fiscal. No habrá en esta materia diferencias, porque todos, partidos, gobiernos y clase política, viven de nuestros impuestos.
2. ¿Qué proponen los partidos para crear cuerpos policiacos profesionales y sacar a las Fuerzas Armadas de las calles?
Respuesta: nada concreto ni efectivo. La solución la conocen todos. Se debería avanzar en la creación de una policía nacional única que sustituyera a las policías municipales (360 mil efectivos) y a las estatales (100 mil efectivos). Los recursos, los medios técnicos y profesionales están al alcance de la mano. En lugar de ello se ha optado por la "coordinación" de los cuerpos policiacos federales, estatales y municipales. Es lo mismo que propuso el presidente Zedillo hace 10 años y los resultados son nulos. En suma, no hay responsabilidad ni voluntad política.
3. ¿Qué proponen los partidos en materia de educación pública primaria y secundaria?
Respuesta: nada que ataque el meollo del problema. Los estudios de la OCDE sitúan a México en los últimos lugares. Los estudiantes salen de las escuelas como analfabetas funcionales. Son incapaces, literalmente, de leer y escribir. La situación es compleja pero tiene remedio. La primera condición es terminar con el poder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Habría que fragmentarlo y dar paso a organizaciones estatales. Pero ese camino significa enfrentar a Elba Esther Gordillo y la nomenclatura que la rodea. Y eso es algo que ningún partido quiere ni se propone.
4. ¿Qué plantean los partidos en materia de libertad de expresión?
Respuesta: nada, dejar las cosas como están. Al fin y al cabo, fueron ellos -en particular los tres grandes- los que inscribieron en la Constitución la prohibición de las campañas negativas. No sólo eso. Cercenaron el derecho de los ciudadanos a expresarse en radio y televisión durante las campañas electorales. La censura ya se quiere hacer extensiva incluso al internet. A la fecha, ninguno ha hecho un mea culpa. A la fecha, ninguno se ha comprometido a revisar el artículo 41 que atenta contra el derecho a la libertad de expresión consignado en el artículo 6o. constitucional.
5. ¿Qué plantean los partidos en materia electoral?
Respuesta: nada importante y hay mucho que hacer. Los diputados de representación proporcional deberían desaparecer o, cuando menos, reducir su número de 200 a 100. Los 64 senadores de representación proporcional son una aberración y ocasionan un gasto superfluo. Se debería regresar a la fórmula de dos senadores por cada entidad de la Federación. Pero ningún partido se plantea semejantes cuestiones. Por qué habrían de hacerlo. Su objetivo no es la representación ciudadana, sino el goce de sueldos. En eso coinciden todos. A mayor número de curules, mayor número de huesos que repartirse.
6. ¿Qué proponen los partidos para abaratar el costo de la democracia?
Respuesta: absolutamente nada. Con la cantaleta de que los partidos son organismos de interés público que deben ser blindados contra el dinero del narcotráfico, se asignan partidas millonarias. Para este año 3 mil 600 millones de pesos. Pero la danza de los miles de millones no termina allí. El IFE tiene un presupuesto superior a los 12 mil millones de pesos y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de mil 997 millones de pesos. A los que hay que sumar los presupuestos de los consejos y los tribunales electorales en cada una de las entidades de la República. Tenemos, en consecuencia, una democracia cara e ineficiente. Los verdaderos beneficiados no somos los ciudadanos, sino la partidocracia.
7. ¿Qué plantean los partidos para fortalecer la autonomía de instituciones como el IFE y el Banco de México?
Respuesta: se proponen debilitarlas y someterlas a la férula de los partidos. En el caso del IFE ya lo hicieron. La decapitación de los consejeros fue un ajuste de cuentas. Los resultados están a la vista. El IFE ha perdido credibilidad y se ha convertido en un censor de la vida pública. Respecto del Banco de México las presiones son enormes. Se le exige que se pliegue a los lineamientos del gobierno de la República y se habla, incluso, de una reforma constitucional para modificar los objetivos de la institución. Es una versión light, pero real de la vieja sentencia de Luis Echeverría: la política económica se decide en Los Pinos.
Por quién y para qué votar, entonces. La verdad es que no hay opciones. Habría que mostrar nuestra inconformidad con todos y cada uno de los partidos yendo a las urnas y anulando el voto con una leyenda: ¡Ya basta!
Susarrey tiene razón, no hay propuestas serias; y todos estos partidos sirven para lo mismo: para nada; sin embargo, si nos atenemos al pragmatismo, anular el voto emite un claro mensaje de inconformidad que la clase política desoíra y, por lo demás, favorecerá al o los partidos (dependiendo del estado o municipio varía el coto hegemónico) que cuentan con el voto duro de sus simpatizantes.
a.a
martes, 2 de junio de 2009
¿Por quién votar?

Está flaca la caballada. Por ninguno de los candidatos (as) de mi ciudad me siento representado. Estas muchachas sólo destacan por el exotismo de sus nombres; uno pareciera de teibolera; otro, de leona del circo Atayde.
¿Votar o anular el voto? Descarto la abstención. En el camino de por quién votar me sale al paso una reflexión de Serigio Sarmiento:
"Nunca voto por alguien, siempre voto en contra".
W.C. Fields
¿Por qué partido quiere usted votar? La lista es larga, pero ninguno parece merecer el voto.
Ahí está el PAN de Germán Martínez Cázares, el calumniador que acusa de narcos a sus rivales sin molestarse en presentar pruebas. Es el partido del ex priista y ex perredista Demetrio Sodi que por suerte consigue entrevistas en los partidos de futbol. El de una PGR que hace operativos según el partido del gobernador. El que ha respaldado iniciativas que definen el inicio de la vida en el momento de la concepción y así condenan a la cárcel a las mujeres violadas que pretendan abortar.
Ahí está el PRI, el partido de Arturo Montiel y Carlos Salinas de Gortari. El que se enorgullece de sus estructuras corporativistas, de su control sobre los sindicatos. El que paga votos con despensas y acarrea a los votantes a las urnas. El de retórica populista y gobernantes corruptos. El que después de 71 años de gobierno sólo nos dejó atraso y pobreza.
Ahí está el PRD, dividido y conflictivo. El partido de René Bejarano que postuló a Andrés Manuel López Obrador en el 2006 y avaló su prolongada toma del Paseo de la Reforma. El que cuestiona los fraudes electorales, pero no ha podido tener una elección interna sin cochinero. El que usa sus anuncios en medios de comunicación para promover la imagen personal de su presidente, Jesús Ortega.
Ahí está el Partido Verde, que pretende ser ecologista pero promueve la pena de muerte para conservar su rentable franquicia política. El que en el 2006 lanzó la candidatura presidencial de Bernardo de la Garza mientras por debajo del agua negociaba una alianza con el PRI para respaldar a Roberto Madrazo.
Ahí está el Partido del Trabajo, negocio personal de Alberto Anaya, que ha acogido a López Obrador tras el fracaso en su intento por imponer a sus incondicionales en el PRD. El partido de izquierda que quiso aliarse con el PRI en Nuevo León, hasta que el Peje lo regañó.
Ahí está Convergencia, negocio personal de Dante Delgado, el partido de ex priistas que, al igual que el PT, ha buscado mantener sus prerrogativas acogiendo a López Obrador.
Ahí está Nueva Alianza, el partido de Elba Esther Gordillo, cuya función principal es proteger los intereses de la líder sindical.
Ahí está el Partido Social Demócrata, triste remedo del movimiento que encabezó Gilberto Rincón Gallardo y que en los pleitos entre Alberto Begné y Patricia Mercado demuestra que su razón de ser es la ambición de sus dirigentes.
No sólo son los partidos, también el árbitro. El IFE se ha convertido en un simple instrumento de censura y su presidente, Leonardo Valdés, es transportado en helicópteros prestados por gobernantes, como Enrique Peña Nieto, con mayores ambiciones políticas.
Para sostener a estos partidos y al IFE, los contribuyentes estamos aportando este año 12,180.7 millones de pesos, a pesar de que los tiempos de radio y televisión que antes constituían su principal gasto se los tomaron sin pago. Añadamos casi dos mil millones de pesos del Tribunal Electoral federal y una cantidad superior no cuantificada para los institutos y tribunales electorales locales. Lo peor es el dinero que no aparece en los reportes y que se usa para repartir despensas, comprar entrevistas y acarrear votantes.
Ante la hipocresía, el gasto y la corrupción lo lógico sería abstenerse de votar. Millones de mexicanos optarán por esta opción. El problema es que la abstención permite el triunfo de los partidos con mayor capacidad y dinero para acarrear votantes, los cuales son al final los principales interesados en mantener la actual cloaca.
¿Cómo hacer valer mi inconformidad ciudadana? Esa es la pregunta.
a.a
jueves, 26 de febrero de 2009
Gramática y Moral

El pasado 15 de febrero los venezolanos participaron en un referéndum. Respondieron con un Sí o un No a una propuesta de reforma constitucional. El resultado es conocido, se impuso un SÍ que le permitirá, al menos legalmente, a Hugo Chávez eternizarse en el poder.
Lo que no es tan conocido, al menos para nosotros los mexicanos, es la redacción de esa pregunta. Si piensa que ésta iba más o menos así: "¿Está usted de acuerdo en que Hugo Chávez se reelija tantas veces como le dé su real gana?" Se equivoca.
La consulta a la que fue sometida el pueblo venezolano fue la siguiente:
¿Aprueba usted la enmienda de los artículos 160, 162, 174, 192 y 230 de la Constitución de la República, tramitada por la Asamblea Nacional, que amplía los derechos políticos del pueblo con el fin de permitir que cualquier ciudadano o ciudadana en ejercicio de un cargo de elección pueda ser sujeto de postulación (lo siguiente es mío: ¿postulación por un período más? ¿dos? ¿o como se ha jactado Chávez: hasta que el cuerpo aguante?) como candidato o candidata para el mismo cargo por el tiempo establecido constitucionalmente dependiendo su posible elección exclusivamente del voto popular?
Ricardo Cayuela Gally, de cuya labor como antologador me ocuparé el próximo lunes en la reunión de Marzo del Círculo, in memoriam de Paz, al analizar la cuestión se declara convencido de una quizá no visible pero estrecha relación entre gramática y moral. Estoy de acuerdo.
IFE, posdata. En su primera Plana, Reforma publica el día de hoy:
Distrito Federal (26 febrero 2009).- Tras las innumerables voces de indignación de ciudadanos, políticos y religiosos que se pronunciaron en contra del aumento de casi 100 por ciento que se autorrecetaron los consejeros electorales del IFE, estos decidieron anoche dar marcha atrás.
REFORMA reveló ayer que los nueve consejeros electorales pretendían aumentar su ingreso mensual, de 172 mil 379 pesos, a 330 mil entre sueldo, bonos, compensaciones y remuneraciones adicionales y especiales, y homologar sus salarios con los de los ministros de la Suprema Corte, tal como lo marca la Constitución.
La medida, sin embargo, provocó la indignación de diputados, senadores, ciudadanos e incluso la Conferencia del Episcopado Mexicano, quienes la calificaron de "inmoral".
Por tal motivo, los consejeros electorales acordaron anoche suspender el aumento millonario a sus salarios y mantenerlos en 172 mil pesos más prestaciones adicionales, pero no incorporarán a sus ingresos otras compensaciones y bonos que elevaban sus percepciones a alrededor de 4 millones de pesos anuales
No cerramos ninguna carretera, no nos apropiamos de ningún espacio público, no interrumpimos ninguna actividad, simplemente protestamos respetuosamente pero con energía. Ahí tienen los resultados.
a.a
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miércoles, 25 de febrero de 2009
IFE
Para que un bien sea de todos tiene que ser de nadie. En atención a esa lógica elemental el Instituto Federal Electoral (IFE) ya no es de los mexicanos, tiene amo. El dueño del IFE es la partidocracia que nos gobierna; ellos (PRI, PAN y PRD), a través de sus diputados y senadores reformaron al Instituto para ajustarlo a su escasez de miras. Si estas reformas limitan la participación ciudadana o impiden una justa valoración de cualquier candidato, pues no importa, el IFE es de ellos, no nuestro.
Si continúan los partidos conduciéndose irresponsablemente pasarán de agentes necesarios del proceso democrático a sepultureros de nuestra democracia: veámonos en el espejo venezolano; un pueblo cansado de la venalidad y estulticia de su clase política quebró las lanzas por un caudillo.
¿Y nosotros qué hacemos? ¿Mirar la vida pasar? Desde aquí me sumo al movimiento ciudadano propuesto por Jaime Sánchez Susarrey en las páginas de Reforma (mayo 10 de 2008 y febrero 14 de 2009). Opino, en calidad de un ciudadano más (que no representa al Pueblo ni a la Verdad ni a la Justicia como tanto Loco que anda suelto), por mi voz sólo hablo yo; pero resulta que mi voz puede coincidir con la de otros mexicanos y particularmente con la de Sánchez Susarrey en la agenda a proponer al Congreso de la Unión, concretamente:
Para finalizar, la nota del día: En un comunicado oficial, anoche el IFE informó que los nueve consejeros del Instituto se autoautorizaron (como se ve: para eso SÍ tienen autonomía) un aunmento salarial millonario. Estos señores, de tener un salario mensual de 172,379.00 pasarán a ganarar 330,000; un aumento del 100 por ciento. Por todas partes se habla de la crisis financiera: al IFE le es ajena.
¿Está usted harto de estos manejos? Yo, sí.
a.a
Si continúan los partidos conduciéndose irresponsablemente pasarán de agentes necesarios del proceso democrático a sepultureros de nuestra democracia: veámonos en el espejo venezolano; un pueblo cansado de la venalidad y estulticia de su clase política quebró las lanzas por un caudillo.
¿Y nosotros qué hacemos? ¿Mirar la vida pasar? Desde aquí me sumo al movimiento ciudadano propuesto por Jaime Sánchez Susarrey en las páginas de Reforma (mayo 10 de 2008 y febrero 14 de 2009). Opino, en calidad de un ciudadano más (que no representa al Pueblo ni a la Verdad ni a la Justicia como tanto Loco que anda suelto), por mi voz sólo hablo yo; pero resulta que mi voz puede coincidir con la de otros mexicanos y particularmente con la de Sánchez Susarrey en la agenda a proponer al Congreso de la Unión, concretamente:
1. Reelección de los diputados, senadores y presidentes municipales. El principio de no reelección tiene la ventaja, en teoría, de permitir la renovación de la clase política cada tres o seis años. En la práctica sólo se cumple a medias. Lo que sí ocurre a pie juntillas es que ni los diputados ni los senadores se responsabilizan de sus acciones ante sus electores. Y no tienen por qué hacerlo. Su destino depende, al final, de la jerarquía partidaria. Por eso la reelección: tú te quedas, él se va, otorgaría a los ciudadanos capacidad de sanción y obligaría a los legisladores a ser más responsables.
2. Reducción de los diputados de representación proporcional. Los 200 diputados de representación proporcional dependen directamente de las cúpulas partidarias. No están vinculados con localidad alguna y no se ven obligados siquiera a hacer campaña. Lo ideal sería que esa figura desapareciera, pero sería prácticamente imposible, ya que equivaldría a regresar al esquema original de un diputado por distrito y por mayoría. Se puede, sin embargo, reducir su número a la mitad. No hay ninguna razón para que sean 200, como no sea para engrosar el número de huesos que se reparten cada tres años los partidos.
3. Desaparición de los senadores de representación proporcional. La figura fue, desde su origen, un contrasentido. Los senadores representan a los estados de la Federación, no a un sector de la población. Porfirio Muñoz Ledo le impuso a Zedillo esa contrahechura en las negociaciones de la reforma de 1996. El argumento fue que el Senado no era plural y estaba dominado por el PRI. No es ya el caso. La pluralidad del Senado está más que garantizada. Hay que adelgazar al Senado de la República regresando a los dos legisladores por entidad.
4. Derogación del párrafo del artículo 41 de la Constitución que prohíbe "las campañas negativas". El artículo viola el derecho a la libertad de expresión de los candidatos y los partidos, inhibe el debate y atenta contra el derecho a la información de los ciudadanos. Los políticos no tienen por qué estar sujetos a una legislación particular, exclusiva para ellos. Deben, como el resto de los mortales, sujetarse al Código Civil que condena la difamación y la calumnia. La censura convierte a los ciudadanos en menores de edad y atenta contra el derecho de discernir entre lo verdadero y lo falso.
5. No a la censura. Se deben eliminar los artículos que violan el derecho a la libertad de expresión. Hay que reivindicar el derecho de todo ciudadano (u organización de ciudadanos) a manifestar sus opiniones y convicciones en tiempos electorales y no electorales por cualquier medio de comunicación, incluidos los electrónicos. Se trata de un derecho fundamental que nos ha sido conculcado por la partidocracia.
6. Reducción drástica del financiamiento público a los partidos políticos. Todo el mundo sabe que la formación de un partido y su registro se han vuelto un negocio muy rentable. Basta recordar al desaparecido Partido de la Sociedad Nacionalista o tener presente el floreciente negocio familiar que es el Partido Verde. Es falso que los partidos sean organizaciones de interés público. Son organizaciones de ciudadanos (con un alto grado de burocratización) que deben buscar sus propias formas de financiamiento.
7. Hay que recobrar la completa autonomía del IFE. La figura de un contralor interno del IFE nombrado por la Cámara de Diputados debe desaparecer. Su diseño y su objetivo es presionar a los consejeros ciudadanos y someterlos a la férula de los partidos políticos.
8. Hay que modificar la forma de elección de los consejeros del IFE. Los partidos los eligen discrecionalmente y por cuotas. Por eso descartan a los mejores, más independientes y mejor capacitados.
9. Por las candidaturas independientes. Las candidaturas independientes no son la panacea, pero sí son un derecho elemental de cualquier ciudadano: votar y ser votado sin pasar por el filtro de las cúpulas partidarias. Son, además, aire fresco en el contexto de un ambiente viciado por los intereses y la connivencia de la partidocracia.
10. Crear las figuras de referéndum y plebiscito. Hay que otorgarles a los ciudadanos el derecho a decir sí o no sobre cuestiones fundamentales para el Estado y la nación. Ya lo decía Paz: la libertad es un monosílabo: sí o no.
Para finalizar, la nota del día: En un comunicado oficial, anoche el IFE informó que los nueve consejeros del Instituto se autoautorizaron (como se ve: para eso SÍ tienen autonomía) un aunmento salarial millonario. Estos señores, de tener un salario mensual de 172,379.00 pasarán a ganarar 330,000; un aumento del 100 por ciento. Por todas partes se habla de la crisis financiera: al IFE le es ajena.
¿Está usted harto de estos manejos? Yo, sí.
a.a
lunes, 2 de febrero de 2009
La culpa es de los ninjas

En esta ocasión les hablaré de los ninjas. Para que no cunda la confusión aclaro que no abordaré por tema el de los célebres mercenarios japoneses. No son esos ninjas el motivo de esta cavilación, son otros.
Leopoldo Abadía, un ingeniero español de 75 años que presume no saber nada de economía, ha tomado por asalto los medios de comunicación de su país. Para su sorpresa, saltó a la fama y hoy se encuentra en el candelero. La razón: la simplicidad de sus argumentos para explicar el origen de la actual crisis norteamericana y su impacto global.
Todo comenzó hacia 2001 cuando las tazas de interés en Estados Unidos bajaron a niveles cercanos al 1%. En consecuencia, el negocio de los banqueros mermaba. Pero los bancos están para ganar dinero y no para otra cosa. Teniendo eso en miras, a alguien se le ocurrió que podían dar préstamos más arriesgados por los que cobrarían más intereses. De ahí que optaron por prestar dinero, con garantía hipotecaria, a personas insolventes. Personas a las que ni usted ni yo daría siquiera la hora, por decirlo elegantemente, ya no digamos dinero en préstamo. Estos señores son los famosos ninjas de Abadía. Es decir, personas, sin trabajo, sin ingresos ni propiedades (ninja, por sus siglas en inglés: no income, no job, no assets).
Para completar el cuadro, la economía norteamericana vivía un intempestivo boom inmobiliario. Así las cosas, decidieron conceder créditos hipotecarios por un valor superior al valor de la casa que compraba el ninja, confiados en que como consecuencia del citado boom inmobiliario muy pronto esa propiedad valdría más que el dinero otorgado. A este tipo de hipotecas les llamaron “hipotecas subprime”. Dicho de otro modo, hipotecas con un alto riesgo de no ser pagadas.
De manera que el ninja conseguía el préstamo, y si se le mira de cerca, ¿realmente qué perdía? La garantía era el bien inmueble al que destinaría el préstamo hipotecario y además le quedaría un excedente que no tardaría en dilapidar.
Fue tan exitoso este negocio que muy pronto la economía doméstica no dio abasto y se recurrió a dinero del extranjero colocando títulos en el mercado internacional garantizados con paquetes hipotecarios de todos los colores incluyendo las hipotecas subprime, es decir, las altamente riesgosas. (Estos son los famosos paquetes MBS: Mortgage Backed Securites, o sea, obligaciones garantizadas por hipotecas.)
Este esquema funcionó algunos años. A principios de 2007 los precios de las viviendas norteamericanas se desplomaron. De modo que los deudores cayeron en la cuenta de que estaban pagando por sus casas más de lo que en realidad valían. En consecuencia, dejaron de pagar. De la noche a la mañana nadie quiso comprar MBS y los que los poseían no pudieron venderlos. Grosso modo, así explica Abadía el origen de la crisis.
Finalmente, habría que preguntarnos, ¿la culpa es de los ninjas? Para decirlo en mexicano, ¿a quién le dan pan que llore? Por otro lado, cargar en los hombros de los bancos el peso de la culpa es excesivo. Recordemos que los bancos no se mandan solos, son regulados. ¿Falló la regulación? Quizás la respuesta esté en otra parte, y el origen de la crisis se encuentre en la equivocada política monetaria y fiscal de los Estados Unidos que al bajar las tasas de intereses promovió el consumo y desalentó el ahorro interno.
a.a
viernes, 30 de enero de 2009
El beso

"Si dos se besan el mundo cambia" advertía Octavio Paz. Para el actual cabeza de chorlito alcalde de Guanajuato: si dos se besan, venga la multa.
La sanción no prosperó, cómo era de adivinar. Reculó. De ser sancionable besarse en la sede del Cervantino ahora se le presume como la capital del beso. Con todo, este barullo sólo puso en el foco al Alcade. Fue el hazmereir del mes.
Es increible la fuerza con la que el medioevo se instaló en algunas personas. Todavía asoman la testa los que pugnan por la intomisión del Estado en las vidas privadas.
Que si las minifaldas inducen la violación, que si un hombre más otro hombre no son familia, que si la mujer que aborta es criminal. Con estos cretinos tenemos para largo.
Celebro que la inciativa de sancionar el beso se desplome y aprovecho el momento para recordar aquí que tras el fragor de la batalla Napoleón escribía encendidas cartas de amor a Josefina en las que se encuentran renglones como estos:
"...recibe un millón de besos, pero tú no me des ninguno, porque me queman la sangre."
a.a
martes, 23 de diciembre de 2008
Carta abierta

Es tan pequeña que muchos errarían al ubicarle en el mapa. Su importancia económica es casi nula, es el segundo país latinoamericano más pobre, después de Haití. Ello no debe ser óbice para desentendernos de lo que ocurre en la patria de Rubén Darío.
Lea usted.
a.a
jueves, 6 de noviembre de 2008
El discurso del perdedor

Una democracia demanda la participación de demócratas. Por redundante que luzca la frase siempre he creído que es así. Un candidato que se precie de ser demócrata sabe que en la apuesta se gana y se pierde. La distancia entre el ganador y el perdedor puede no ser abrumadora, puede, incluso, cifrarse en un solo voto; el demócrata lo sabe y lo admite.
Cuando el sentido de la votación a favor de Obama era ya irreversible el candidato John McCain ante un nutrido número de seguidores congregados en Phoenix, Arizona, asumió su derrota. Telefoneó a su rival para felicitarlo por haber sido “electo Presidente del país que los dos amamos” y discurrió un discurso en este sentido:
Les pido a todos los estadounidenses que me apoyaron no sólo que lo feliciten sino que le ofrezcan a nuestro nuevo Presidente su buena voluntad y esfuerzo para zanjar nuestras diferencias y ayudar a restaurar nuestra prosperidad; a preservar nuestra seguridad en un mundo peligroso y dejar a nuestros hijos y nietos un país mejor y más fuerte que el que nosotros heredamos.
Se me dirá que la diferencia en el conteo de los votos ara amplia y marcaba a un claro ganador. Les recuerdo el caso de Al Gore en el 2000, quien acaso sí tenía fuertes motivos para desconocer el triunfo de su oponente. Su comportamiento fue similar. Dictado el fallo, se reconoce al ganador y se exhorta a la unión, no a la división. Entre nosotros, salvo contadas y honrosas excepciones, nuestros políticos no reconocen la derrota, se erigen víctimas de un fraude.
a.a
miércoles, 5 de noviembre de 2008
La fiesta y el duelo

La fiesta. Ganó Barack Obama y somos muchos los que celebramos su triunfo. Por primera vez en la historia el inquilino de la Casa Blanca será un ciudadano con raíces negras. Con su victoria insufló vida al sueño americano: cualquier persona, independientemente de sus circunstancias o avatares biográficos puede conseguir lo que desea con tan sólo empeñarse en ello. Tiró por la borda, también, el paradigma del racismo: el voto que le dio la victoria fue el mayoritario voto blanco.
Aplaudimos lo que de bueno advertimos en la democracia norteamericana, que no es poco: las urnas como instrumento de castigo a una mala gestión. Muchos factores explican el resultado; la juventud y carisma del candidato vencedor es uno de ellos, pero una causa no menor fue la sanción que a través de su voto millones de norteamericanos propinaron al partido del presidente Bush. El repudio a una equivocada política exterior y al desarreglo económico persistente también explica la victoria de Obama.
Para los que vivimos de fuera el proceso dos de sus ofertas de campaña concentran la atención; las decisiones encaminadas a robustecer la economía de su país, con la consecuente reactivación de las economías mundiales y el gradual retiro de las tropas de Iraq. ¿Cumplirá esas promesas? Esperamos que así sea.
El duelo. El desplome del jet en el que perdieran la vida Juan Camilo Mouriño, Santiago Vasconcelos y otras personas opacó la jornada de ayer. El titular de la Secretaría de Gobernación, Mouriño, fue no sólo un cercano colaborador sino también un amigo del presidente Calderón. Su gestión fatalmente interrumpida no fue lo brillante que se esperaba. Pero no es este el tiempo ni yo el indicado para emitir esos juicios. Como cualquier mexicano lamento su muerte y la de los otros compatriotas.
En el momento de escribir estas líneas se desconoce las causas del incidente. Para decirlo en corto, ignoramos si fue un accidente o un atentado. Si acaso lo segundo, ¿sería mucho pedir que se haga justicia?
a.a
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